10º aniversario · 8 de mayo · Compra tu entrada o colabora con fila 0

Colabora y cambia el futuro
de la juventud LGTBIQ+

Tu apoyo puede convertirse en acompañamiento, estabilidad y nuevas oportunidades para jóvenes LGTBIQ+ que necesitan un hogar seguro.

Tu gesto sostiene un
futuro más libre

En Fundación Eddy acompañamos a jóvenes LGTBIQ+ que han vivido situaciones difíciles y necesitan un hogar seguro donde reconstruir su vida.

Con tu ayuda, ofrecemos acogida, apoyo emocional, educación, autonomía y una comunidad que les abraza tal como son.

Tu colaboración es la chispa que enciende el cambio.

Formas de colaborar

Puedes colaborar como particular, empresa o medio. Cada apoyo suma de una
forma distinta, pero todos ayudan a sostener acompañamiento, acogida y
oportunidades reales.

Elige cómo quieres colaborar según tu perfil.

Empresas

  • Donación corporativa
  • Donación de productos
  • Patrocinio de eventos
  • Voluntariado corporativo
  • Bolsa de empleo para usuaries

Medios

  • Cobertura mediática
  • Difusión de campañas
  • Espacios publicitarios
  • Colaboraciones creativas

Tu apoyo cambia vidas de verdad

Empecé a colaborar con la Fundación después de 20 años haciendo terapia con personas del colectivo. La Fundación Eddy me dio la posibilidad de poder construir Comunidad en un momento en que es más necesario que nunca y poder acompañar a lxs usarixs a construir su identidad y empezar a existir.

Siento que es un privilegio poder formar parte de algo tan grande y especial y sentir que mis habilidades y experiencia pueden ayudar a construir un mundo algo más bonito.

Ahora siento que ha marcado mi vida y forma de ver el mundo de una forma imborrable. La Fundación Eddy no solo es un hogar físico para personas víctimas de LGTBI fobia, también es un hogar emocional para toda la Comunidad, una red de la que sentirse parte, un lugar para encontrarse y una familia.

Llegué a Eddy en un momento oscuro, y poco a poco fui encontrando la luz que me faltaba.
Sané, aprendí y crecí hasta convertirme en una versión más consciente de mí mismo. Encontré un espacio seguro donde poder reconstruirme.

Allí entendí que el hogar no es un lugar, sino las personas que eligen quedarse. Y que, al final, el camino también es la meta.

Por eso, decidí formar parte de la fundación como voluntario: para aportar, acompañar y ayudar a otros jóvenes que, como yo, necesitan parar y dedicarse un tiempo para sanar.

Llegué a la Fundación Eddy en uno de los momentos más vulnerables de mi vida, cuando sentía que había perdido el rumbo y necesitaba un lugar seguro desde el que volver a empezar. Venía con muchas heridas emocionales y con la sensación de no saber muy bien cómo reconstruirme.

En la Fundación encontré mucho más que un techo: encontré escucha, apoyo real y un acompañamiento psicológico que fue clave para empezar a sanar. Allí aprendí a entenderme mejor, a aceptarme tal y como soy y a abrazar mi feminidad sin miedo, con más libertad y orgullo.

Ese proceso también me ayudó a mirar hacia adelante. Descubrí mi pasión por las flores, empecé a formarme como florista y hoy trabajo en ello mientras sigo construyendo mi propio camino. Mi gran meta es abrir mi propia floristería, un espacio donde poder crear, transmitir belleza y seguir creciendo tanto personal como profesionalmente. La Fundación Eddy fue un punto de inflexión que me ayudó a volver a creer en mí.

Llegué a la Fundación Eddy en un momento límite, después de haber vivido situaciones de violencia y homofobia que marcaron profundamente mi vida y la de mi familia. La violencia me perseguía por el simple hecho de ser quien soy. Venía huyendo del miedo y buscando, por fin, un lugar seguro desde el que poder empezar de nuevo.

En la Fundación encontré apoyo, acompañamiento y una base firme sobre la que sostenerme cuando más lo necesitaba. Fue mucho más que una ayuda puntual: fue el espacio que me permitió recuperar algo esencial, la posibilidad de imaginar una vida distinta.

Hoy mi realidad es otra. Mi madre, mi hermano y yo estamos en España reconstruyendo nuestro hogar en paz, lejos del miedo. Para mí, la Fundación Eddy fue un pilar fundamental para sobrevivir, empezar de cero y volver a mirar al futuro con esperanza.

Nosotras somos esposas, llegamos a Fundación Eddy después de salir de Colombia por la violencia que vivimos a causa de nuestra orientación sexual. Al llegar a España atravesamos semanas muy duras, con mucha incertidumbre, muchas necesidades y la sensación de estar empezando de cero en un lugar completamente nuevo.

En la Fundación encontramos un refugio real. Tuvimos apoyo psicológico, cubrieron nuestras necesidades básicas y, sobre todo, encontramos un espacio seguro desde el que volver a levantarnos. Allí recuperamos fuerza, autoestima y la posibilidad de seguir luchando por la vida que queríamos construir.

Hoy vivimos con más estabilidad, tranquilidad y calidad de vida. Además, estamos sacando adelante nuestro proyecto, A’ Lo Callejero, un sueño en el que seguimos trabajando con mucha ilusión. Para nosotras, la Fundación Eddy fue el impulso que necesitábamos para volver a creer en nuestro futuro.

Llegué a la Fundación Eddy después de un recorrido muy difícil, marcado por la homofobia, el miedo y la sensación de tener que estar siempre a la defensiva. Durante mucho tiempo viví pendiente del juicio ajeno, intentando encajar en entornos donde no me sentía segura ni libre para ser yo misma.

En la Fundación encontré un refugio real. Allí dejé de sentir que tenía que justificar quién era y empecé a compartir espacio con personas que me comprendían. Poco a poco fui soltando miedos, recuperando confianza y entendiendo que mi cuerpo, mi imagen y mi forma de estar en el mundo solo me pertenecen a mí.

Hoy miro atrás y veo todo lo que he crecido. Mi paso por la Fundación Eddy fue un punto de inflexión que me devolvió dignidad, seguridad y la posibilidad de empezar una vida más libre. Gracias por creer en mí cuando yo no sabía cómo hacerlo y por ser el puente hacia esta vida libre, segura y llena de luz que hoy, finalmente, estoy comenzando a disfrutar.

Llegué a la Fundación Eddy en un momento de mucha vulnerabilidad, tras vivir una situación de rechazo por homofobia en mi entorno familiar. Era desconfiado y me costaba creer que alguien pudiera apoyarme de verdad.

Con el tiempo, rodeado de un ambiente seguro y de personas que me comprendían, fui recuperando la confianza, soltando miedos y volviendo a ser yo mismo. Recibí apoyo emocional, académico y laboral, pero sobre todo encontré una red humana que me sostuvo cuando más lo necesitaba.

Hoy colaboro como voluntario porque sé lo que significa encontrar un lugar donde te cuidan, te escuchan y te ayudan a volver a creer en ti.

Nuestros colaboradores

Empresas y entidades que han colaborado con Fundación Eddy a lo largo
de nuestra trayectoria.

Únete al cambio

Muches jóvenes LGBTIQ+ llegan a nosotros después de haber sido expulsades de sus casas, discriminades o silenciades.

En nuestro hogar encuentran lo que el mundo les negó: un espacio seguro, afecto, escucha y una comunidad que no les suelta.

Cuando colaboras, no solo transformas realidades: también construyes un futuro más libre para todes.

Dudas habituales sobre
cómo colaborar

Valor Esperanza

Lo más urgente es garantizar algo tan básico como un hogar seguro. Cada donación contribuye a cubrir alojamiento, alimentación, apoyo psicológico y acompañamiento profesional para jóvenes LGBTIQ+ que han tenido que salir de casa por rechazo o violencia.

Cuando una persona pierde su red familiar, necesita una nueva red que la sostenga. Tu apoyo permite que ninguna persona joven tenga que afrontar esa situación sola.

Sí. No todo el mundo puede ofrecer tiempo, pero todas las personas pueden aportar de alguna manera.

Puedes hacer una donación, compartir nuestra labor, organizar una iniciativa solidaria o aportar tus conocimientos profesionales. Incluso hablar de la Fundación en tu entorno ayuda a abrir puertas y generar conciencia.

Cada gesto suma.

Cada donación se destina a sostener el programa de acogida y acompañamiento.

Se traduce en alojamiento seguro, alimentación, apoyo psicológico, formación y orientación laboral. También permite cubrir los gastos estructurales necesarios para mantener los hogares en funcionamiento.

La Fundación trabaja con criterios de transparencia y responsabilidad para garantizar que cada aportación tenga el mayor impacto posible.

Sí, y el impacto puede ser muy significativo.

Las empresas y entidades educativas pueden colaborar mediante donaciones, patrocinios, acciones de sensibilización o, especialmente, ofreciendo oportunidades formativas y laborales.

Estas alianzas no solo apoyan económicamente el proyecto, sino que generan oportunidades reales para jóvenes que necesitan reconstruir su autonomía.

Una colaboración puntual puede ayudar a cubrir gastos esenciales de un mes, financiar apoyo psicológico o facilitar formación para acceder a un empleo.

Aunque sea una aportación única, contribuye directamente a la estabilidad y al bienestar de las personas jóvenes que acompañamos.